Sería por el año 94 cuando se realizó un concurso de pintura taurina teniendo como sede nada menos que el majestuoso Palacio de Bellas Artes. Asistí a la exposición y salí de ahí descompuesto del estómago.

Si no todas, la mayoría de las obras eran absolutamente despreciables, infames, ofensivas al arte pictórico. Un niño de dos años lo hubiera hecho mejor.

Los autores de tales abominaciones eran esclavos de una moda que aún persiste y que favorece todo menos el arte verdadero. Todavía los organizadores de semejante esperpento osaron publicar un libro reproduciendo cínicamente aquellas monstruosidades. Libro, concurso y exposición llevaron el título de “Pinturerías. El Arte del Arte Taurino”. ¡Hágame el favor!

En el mal llamado Arte Contemporáneo cabe todo, principalmente todo lo que no tiene calidad, ni disciplina, ni inteligencia, ni creatividad… en conclusión, todo lo que no es arte. Se piensa erróneamente que el arte es democrático y que cualquiera tiene derecho a ejercerlo. Pero no, el arte no es una democracia ni lo ha sido nunca.

Tan grave es la cosa que hay montones de retrasados mentales sin educación pero con millones de billetes que se gastan fortunas adquiriendo esos remedos. Y así vemos pagar cientos de miles de dólares por un lienzo blanco con un moco pegado, porque según estos inocentes, eso es arte.

Lo malo es que esa tan perniciosa tendencia alcanzó el mundo taurino desde hace años particularmente en España. Yo lo recuerdo desde los ochentas. Y así se ven por allá los carteles que anuncian sus ferias con monstruosidades visuales. El cartel de la feria de Sevilla de este año, por ejemplo.

No amigo aficionado. Ojalá nunca caigas en esta trampa de engañabobos. El arte es otra cosa. Es una expresión de la inteligencia humana, que va evolucionando y perfeccionándose. Me decía el otro día un amigo: – ¿Entonces no te gusta el arte surrealista o el abstracto; PICASSO o DALÍ?

Por supuesto que sí, le contesté. En ellos, detrás de sus “ismos” y sus aportaciones, se nota una disciplina académica que los sustenta. Se percibe en sus obras el rigor de la composición, el lenguaje del color, el sentido del ser, el valor del riesgo y la ciencia en la creación humana.

La vida me ha dado el privilegio de haber estado cerca de varios grandes maestros de la pintura taurina desde que frecuentaba yo la tertulia que capitaneaba ANTONIO NAVARRETE en los altos del café Trevi, junto a la Alameda central de la Ciudad de México. Y como este gran alumno de RUANO LLOPIS, otros me favorecieron con su amistad y sus enseñanzas. Pero del que más cerca he estado, disfrutando la delicia de su amistad, es del maestro REYNALDO TORRES. Por eso me conmueve la oportunidad de poder hablar de él y su obra el próximo jueves 14 de Abril junto con el periodista LEONARDO PÁEZ en un acto que harán posible un buen número de agrupaciones taurinas serias que se unen para homenajear al gigante de los pinceles tras un año de su fallecimiento.

El maestro REYNALDO fue sobre todo un pintor de toreros, por eso son ellos los primeros en honrar con agradecimiento su memoria, concretamente la Asociación de Matadores (en cuyo domicilio será el acto, es decir Atlanta 133 Col. Nápoles, junto a la plaza México) y la Unión de Subalternos, junto con los Bibliófilos Taurinos de México, la Peña 432 y la de Taurinos de Cepa, entre otros.

Aprovecho a decir que será a las 19:00 hrs., y con entrada libre para todo público.

Pero finalizo invitando a todos los aficionados a los toros y a los aficionados al verdadero arte de la pintura como una defensa de la obra estética y un homenaje a la calidad académica en contra del arte basura. Porque sólo el Arte verdadero será Eterno.
Correo electrónico: teran.paco@gmail.com

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