*HÉCTOR SAUCEDO CUMPLIÓ SESENTA AÑOS DE SU TRAGICA MUERTE

*LA PEÑA TAURINA “ANTONIO CORAZÓN DE LEÓN”, DE LEÓN, GUANAJUATO

*SINTESIS DE LA QUINTA NOVILLADA EN LA SAN MARCOS Amigos aficionados al mundo mágico, misterioso y polémico de la fiesta brava, sean bienvenidos a su columna… de Tirón a Tirón!!! “…Yo fui el primer civil –comentó en su momento difícil y crucial su hermano Valdemar- que llegó al sitio del accidente, ya estaba ahí la Cruz Roja y el ejército. A la una de la mañana nos avisaron en la casa de Monterrey, unas personas preguntaron por Armando el apoderado de Héctor y dijeron que el avión no aparecía. Llegamos al aeropuerto y nos encontramos con Boby Arreola (Boby fue dueño de las relojerías Arreola, además andaba de rejoneador, como tal actuó en el Rancho del Charro de San Luis Potosí, de regreso a Monterrey el camión que transportaba a su cuadra de caballos toreros volcó cerca de Saltillo, ahí murieron los equinos y en ese sitio acabó la carrera de Boby en el Arte de Marialva) y Francisco Villarreal, a la espera de noticias del avión en que viajaba el saltillense matador de toros. Se comentó que en la torre central del aeropuerto se le avisó al piloto que diera una vuelta, ello mientras salía de la pista una aeronave de Mexicana de Aviación y en el intento de retomar la pista vino la tragedia…

…Desde abajo del cerro nos dimos cuenta que no era fácil llegar en dónde estaba el avión, sin embargo llegué junto con mi hermano Román y dos periodistas. Aproximadamente a la distancia de dos kilómetros vi que el avión estaba humeando, me acerqué corriendo y el primer cuerpo que vi boca arriba ¡era el de Héctor, de la cintura para abajo estaba quemado. Al llegar horas después un helicóptero que al bajar ocasionó fuertes vientos y las piernas y un brazo volaron, así pues, por ese motivo fue sepultado medio cuerpo con un brazo! Hice una oración y me regresé para empezar a bajar, no dije nada a mi hermano Román, pues se trataba de un omento muy difícil. De prono Román se fue a Monterrey y yo tuve que empezar a buscar cómo llegar a casa, al hacerlo me encontré con una multitud en las calles de Allende y Juárez. La afición, familiares y amigos querían enterarse de lo sucedido a Héctor.

Héctor Saucedo había nacido el domingo 26 de junio de 1927 en una casa afincada en la calle de Ramos Arizpe y Mina, en pleno centro de Saltillo, Coahuila. Sus padres Román Saucedo Aguirre y María Luisa Galindo de Saucedo, tenían una populosa tienda de abarrotes que daba para sostener a sus ocho hijos: Benito Román, José Ángel, Héctor, María Luisa, Irma, Roberto Guadalupe y Valdemar.

Héctor Saucedo fue un sensacional novillero de 1946 a 1949, en este último año recibió la alternativa de matador de toros, fue el jueves 27 de noviembre de 1947 en la plaza de toros “El Coliseo”, este coso taurino añorado fue inaugurado el domingo 20 de junio de 1937, con el siguiente cartel: Pepe Ortiz, Heriberto García y Arturo Álvarez “El Vizcaino”, y lean ustedes las cuadrillas que sacaron estos toreros: Saturnino Bolio “Barana”, Agustín Rodríguez “Silencio”, Adolfo Aguirre “Conejo”, José Gutiérrez “Pisones”, “El Güero” Guadalupe, José Bolio “Barana Chico”, estos como picadores y como banderilleros los siguientes: Alfredo Aguilar “Aguilita”, Román Guzmán “El Chato”, Eduardo Moreno “Morenito”, Zenaido Espinosa, Vicente Cárdenas “Maera”. Los toros fueron de La Laguna y uno de Atenco. Bueno, Héctor fue apadrinado por el potosino Fermín Rivera, ante el testimonio del hidalguense Ricardo Torres, los toros procedieron de la vacada de Golondrinas. El toro del doctorado se llamó “Muñeco”, número 44 y el fenomenal matador le cortó las orejas y el rabo. Después del maestro don Fermín Espinosa “Armillita”, Héctor ha sido el más grande torero que ha dado Saltillo, Coahuila.

Héctor toreó su última corrida el domingo 21 de marzo de 1954 en Nogales, Sonora, tomó el avión aquel jueves 25 marzo con rumbo a Monterrey, no llegó, el avión choco en terrífico accidente en el cerro de “La pandura del oso”, cerro cercano al antiguo aeropuerto de Monterrey. De ello, hace poco, se cumplieron 60 años. Descansa en paz enorme torero.

LA PEÑA TAURINA “ANTONIO CORAZÓN DE LEÓN”, DE LEÓN, GUANAJUATO

Con gran entusiasmo un grupo de aficionados hace dos días en la taurina ciudad cuerera de León, le dieron forma oficialmente a la peña taurina que llevara el nombre de un matador de toros nacido en esa población como lo fue Antonio Velázquez, todo un león de valiente, pues en su honoresa peña la han bautizado como “Antonio Corazón de León”. Qué sea para bien para la fiesta de toros, por lo pronto que protesten por la mala medida de prohibir la entrada a los festejos taurinos a niños menores de catorce años. Salud y bienvenida esa peña leonesa.

SINTESIS DE LA QUINTA NOVILLADA EN LA SAN MARCOS
En esto de los toros cada quien tiene su punto de vista, cada uno ve una corrida o novillada diferente, es difícil cuando se coincide, espero que mis puntos de vista se asemejen a varios ya no tunde máquinas de escribir sino ahora “tunde computadoras”, ello respecto a lo sucedido en la 5ª. novillada del serial novilleril sanmarqueño, por ejemplo, en este primer punto de vista creo que ya es hora, sino ya se pasaron, de inculcarles a los novilleros, por parte de sus apoderados o directores de escuelas taurinas o consejeros, que aprendan a utilizar la espada de matar desde el principio, que lidien a los novillos con la espada, porque pierden mucho tiempo en ir a cambiar la de madera por el acero, y si “han calentado el ambiente” con sus trasteos aquello se enfría “por el cambio de ir y venir por los instrumentos toricidas”, eso por un lado, otro punto de vista es que por favor contraten y le paguen bien a un maestro que les enseñe a matar novillos, toros o vacas, es una pena que por matar mal, en ocasiones muy mal, como sucedió en este quinto festejo novilleril todo se vaya por el caño, eso independientemente que hayan estado muy bien o regular los tres novilleros, ¡hay que matar a los novillos y muy bien!, por favor no les den coba a los novilleros diciéndoles que estuvieron muy bien, sí, pero…hay que matar bien y cortar las orejas que para los noveles cuentan mucho, eh ahí por qué no se cuelan a las novilladas de triunfadores que se van a dar en la Monumental, por eso, sí, por eso, porque no cortan las orejas y los empresarios quieren novilleros que corten orejas, que sean verdaderos triunfadores.

En eso de que usen las espadas de matar, así se utilizaba siempre, los que toreaban en la México, al pasar al callejón si los mozos de espadas llevaban en el fundón “ayudados de madera”, ahí se quedaban, al callejón solamente entraban espadas de matar de acero.

Ahora sí vamos a ver como vi y observé esta quinta novillada:

Para abrir boca otra vez se llenó el centenario coso para ver a la terna integrada por el español Tulio Salguero, el tarasco Antonio Mendoza y el aguascalentense Alexis Garay, quienes lidiaron novillos, sí, eso fueron, novillos para novilleros, tal como debe ser, de la ganadería de Rosas Viejas, vacada creada desde 1947 como Ramiro González con simiente de la Punta, en 1985 se le agregaron vacas del Ing. Ruiz Barrios, más tres sementales uno de Valparaíso, otro de Cortina Pizarro y uno más de Mimiahupam, a la fecha no sé si su dueño actual don Fernando J. Topete le haya sumado otro simiente, por lo pronto de los novillos acapachados que envío el domingo pasado a la San Marcos me gustaron el primero, cuarto y quinto, ello ya es ganancia en una vacada, no me gustó el segundo, tercero y menos el sexto, cinco cumplieron muy bien a los caballos de pica, acudieron al jamelgo con fuerza y peleando, el último de la sesión, ese sí no peleó nunca.

Antes de que dieran suelta al primero de la tarde se dedicó un minuto de aplausos para don Juan Macias López, quien permaneció como monosabio la friolera de 54 años, había fallecido el viernes pasado. Descanse en paz don Juan.

TULIO SALGUERO, vistió de verde manzana y oro en su reaparición en el coso sanmarqueño, para el español fue el abridor de plaza que llevó el nombre de “Capuleto”, número 636 y 352 kilogramos, negro bragado, estuvo breve con el capote, el novillo recibió dos puyazos, fue cuando Antonio Mendoza se fue al centro del ruedo y ha toreado impecablemente por chicuelinas muy toreras, con firmeza, en la réplica Tulio quitó por lances a pies juntos toreando finamente rematados con una revolera, para los dos hubo aplausos fuertes.

Con la muleta, el novillo fue de menos a más, y ¿saben qué?, fue incansable en sus embestidas nobles, tanto que Salguero ya no sabía qué hacerle o esa impresión dio, dio muchos pases en varias tandas con la izquierda y derecha, con mucha voluntad pero…sin estructura, faltó eso, estructura, creo que se le “fue” este novillo, no le encontró la cuadratura al círculo. Mató a “Capuleto” de un pinchazo y un estoconazo en buen sitio, aun así el público le aplaudió en el tercio por su voluntad desplegada ante el novillo. Y…

…Con el cuarto cambió la decoración ante “Ayalito”, número 630 y 385 kilogramos, capacho de cuerna y negro bragado de pinta. Después de que le dieron un puyazo a este cuarto el de Badajoz hizo un quitazo por gaoneras en donde jugó fenomenalmente los brazos y llevando la capichuela abajo. Después de brindarle al cuerpo médico de la plaza, ello como agradecimiento por sus atenciones de la cornada que recibió la temporada pasada, ahora sí, estructuró muy bien su faena, con más pausa, ello después de hacernos pasar un susto tremendo ya que al tratar de iniciar su faena en el centro del ruedo con un péndulo “se le olvidó mover la muleta”, lógicamente “Ayalito” sin compasión se fue tras el bulto vestido de luces que se llevó fuerte arropada, sin consecuencias. Posteriormente de ese “lapusus”, ha toreado muy bien, con calidad en derechazos con temple, mucho temple, largos, despidiendo muy bien al novillo para nuevamente enganchar a este buen novillo de Rosas Viejas y torear bellamente, eso también sucedió cuando se echó la pañosa a la izquierda, ah! que buenos naturales nos regaló. Buena faena por su estructura y torerísimo, sin olvidarnos de esa galantería con pases de la firma, desdenes siempre caminándole a “Ayalito”, todo con sabor, lo malo que lo pinchó, luego deja una entera trasera que mata sin puntilla, por no acertar con la espada dejó ir una peluda que bien la había ganado. Al novillo le dieron arrastre lento dividiendo las opiniones, mientras el novillero salía al tercio.

ANTONIO MENDOZA.- Este tarasco vistió de azul turquesa y oro en su reaparición en el coso centenarios, para él fue el segundo de la tarde que llevó por nombre “Aniversario”, número 627 y 368 kilogramos, negro entrepelado de cuerna, bragado y capacho de cuerna, y sí ya habíamos observado la firmeza con que asentaba las zapatillas cuando realizó un quite al primero de la tarde, esa estabilidad la volvió a reafirmar en el momento en que le dio las buenas tardes a este “Aniversario” con excelentes verónicas, pero no se crea que fueron ratoneros estos lances fundamentales, nada de eso, desde que le abrió la capichuela al novillo y lo trajo embebido en el capote disfrutamos esos lances verdaderos caminando de los tercios a los medios, dicen que a los toreros se les debe ver como pisan la arena cuando están con “el señor de negro”, así fue con este Antonio, zapatillas muy firmes, capote abajo, sintiendo el toreo, así le ligó cinco verónicas de adeveras que remató con una media torera.

Al gozar con lo anterior me reacomodé en el burladero para no perder detalle de los que iba a realizar este joven coletudo a la hora de oficiar con la muleta, mientras llegaban esos momentos el de Rosas Viejas recibió dos puyazos, luego dentro de ese mismo primer tercio y para cerrarlo con broche de oro ha ejecutado este novillero un quitazo por saltilleras, salpicadas con una caleserina y otra media, lo dicho, “algo tiene el agua cuando la bendicen”, y este Antonio Mendoza tiene ese “algo”.

En el segundo tercio salió al tercio Felipe Rangel, ello por un buen par de palitroques que clavó. Y…

…Por fin arribó el tercio final, con ello vino el brindis para un extraordinario torero aguascalentense como lo es Joselito Adame, a pesar de que el novillo no tenia calidad en la embestida, este sobrio torero le ha fijado muy bien en el engaño con pases por alto rematados con el pase de pecho, luego con esa sobriedad que va adjunta o sinónimo de hacer bien las cosas, así las hizo en un trasteo breve pero muy bien estructurado, siempre con firmeza, sintiéndose torero, sobre todo por el pitón derecho, sí ya había realizado un muy buen trasteo que bien pudo habérsele premiado con una oreja lo echó a perder por matar muy mal ya que dejó un espadazo, aparte caído, pellejero, “de general”, no obstante salió al tercio en dónde se le aplaudió su enorme voluntad y torerísimo. Y…

…Con esa sobriedad en el interpretar el toreo estuvo con el quinto de nombre “Antillano”, número 537 y 389 kilogramos, negro bragado y más que lucero estrellado, con esa templanza exhibida con su primero, así estuvo ante el quinto de la serie en esos lances a pies juntos que remató con la revolera. Luego que brindó al público se dio a torear otra vez por alto, y venga otra faena derechista con todo ese aderezo torero que tiene este novillero michoacano se enredó con este muy buen novillo de Rosas Viejas, y si al cuarto le dieron arrastre lento éste quinto lo merecía, fue más completo, faena derechista, falta que lo veamos más al torear al natural, al del lugar de honor le hubiera cortado una oreja pero…con el medio espadazo que dejó en el primer viaje no fue suficiente, necesitó dar otro espadazo, por ahí se esfumó el que se le otorgara una peluda que bien se había ganado por su torerísimo, dio una vuelta al ruedo, ¡la única vuelta a la circunferencia en toda la tarde!, aquí se trata de dar esas vueltas pero…¡con las orejas que se convierten en visa para salir a hombros y meterse de lleno a la Monumental!

ALEXIS GARAY.- Vistió de solferino y oro, a este novillero aguascalentense no tuvo suerte en el sorteo, se llevó el lote menos propicio pero…no adelantemos vísperas con este tercero de la tarde bautizado como “Gitanillo”, número 632 y 342 kilogramos, negro bragado, bizco del pitón derecho, feo el novillo, soso en su embestida pero metiendo bien la cabeza, y si Alexis estuvo frío en el primer tercio todo fue transformándose después de que le dieron un puyazo a este novillo. Pronto llegó el tercio de muerte, y aquí valientemente echó las rodillas a la arena y pegó muletazos, no se nos olvide que este joven al igual que sus paisanos actuantes en este serial están con una dieta demasiada dura de no torear novilladas, bueno, tampoco creo que acudan a algunas tientas, pero, aquí está un pero…aunque estén sin torear, por dentro, en su alma y corazón torero “tienen rajita de canela”, eso lo echan fuera cuando se acomodan para torear, tal como le sucedió a este Alexis que en un momento dado ha ¡ligado, sí, señores, leyeron bien, ligó cuatro naturales enormes, jugando la cintura, la muleta muy baja, acariciando la arena, despidiendo suavemente con una muñeca de oro, dejarle el engaño en el hocico y vuelta a enganchar y tirar de “Gitanillo”, no fueron pases por darlos, no, fueron señores naturales, si me apuran los mejores de la tarde, de ese pelo toreó al natural este jovencillo!, luego al unísono vino un cambiado por la espalda y el de pecho, todo fenomenalmente, la plaza entera vibró cuando sintió aquellos hermosos naturales. Eso fue todo, ¿querían más?, Alexis también estuvo mal con la espada, a este tercero lo mató de un espadazo caído y luego de tres cuartos de acero. Al tercio salió Alexis.

Con el sexto nada había que hacer, simplemente fue malo y lo malo es que el de agüitas pinchó hasta en tres ocasiones a “Cocherito”, número 628 y 405 kilogramos.

Así fue como vi y observé esta quinta novillada en la San Marcos.

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