FERIA DEL CAFÉ DE MANIZALES 2016 UN BUEN CICLO FERIAL CON SEIS LLENOS, VEINTE OREJAS Y UN UNDULTO

Con la intención de que el lector tenga un concepto general de los resultados de algunas ferias importantes sudamericanas de la temporada invernal 2015-16, resumo en esta sección lo más relevante sucedido en los festejos de esas ferias.

Mi método es simple, primero hago algunos comentarios generarles sobre la feria y su abono. Luego, entro la lista de los carteles, mostrando en forma de reseña los resultados de toreros, toros y entradas, seguidos por unas breves anotaciones numéricas, y comentarios sobre cualquier positivo o negativo acontecimiento relevante a dicha feria, con énfasis en las actuaciones de los diestros que se hayan distinguido en los festejos. También, si las instituciones locales conceden premios por lo mejor efectuado en la feria, anoto los nombres de los recipientes de los premios.

Debido a que baso estos resúmenes en las crónicas y videos aparecidos en el Internet, modero mis opiniones personales sobre la calidad de lo sucedido en el ruedo, ya que no he estado presente en esas ferias ni tampoco he visto los festejos en la televisión, o en el Internet, ya que esas ferias sudamericanas raramente son televisadas.

Sobre la Feria de Manizales y el abono de su edición 2016
La Feria de Manizales, es una de las ferias taurinas más antigua de Colombia y la segunda de la temporada invernal del país. Se celebra desde el 1954. Durante una semana ofrece un buen programa de festejos que toman lugar en la Plaza de Toros Monumental, que acoge a unos 15.600 espectadores.

El 4 de enero, cinco días tras terminarse la feria caleña del Señor de los Cristales, el ciclo 2016 de la feria dio comienzo con una novillada y se completó el domingo 10 con la corrida con el cartel más rematado, en el cual las grandes figuras Ponce y El Juli se enfrentaron en un mano a mano. Entre medio se dieron otros cuatro festejos mayores más un festival. En total el abono se compuso de siete festejos: cinco corridas de toros, una novillada y un festival.

En los carteles de las corridas de toros estaba anunciado un elenco internacional de toreros, compuesto por doce matadores, cinco de ellos colombianos y otros tantos españoles, un francés y un peruano, más un rejoneador español y otro colombiano. Ninguno hizo doblete en las corridas, aunque algunos diestros repitieron en el festival. En el abono sobresalían los nombres de Ponce, El Juli, Castella y Talavante, el del joven Andrés Roca Rey más el del rejoneador Diego Ventura, mientras que entre los nacionales se notaba la ausencia de Luis Bolívar, el actual diestro más popular del país.

Reseñas y datos numéricos
Seguidos por algunos datos numéricos, aquí aparecen los resultados de los siete festejos del abono en forma de reseñas, cuyos datos fueron recopilados en la prensa electrónica:

Manizales Lunes, 4 de enero. Primera de feria. Novillada. Novillos de Salento (bien presentados pero mansos, deslucidos y complicados en conjunto) para Leonardo Campos “El Choni” (silencio; silencio tras tres avisos), Guillermo Valencia (silencio tras tres avisos; silencio) y Leo Valadez (silencio tras tres avisos; vuelta tras petición). Entrada: 3/4. Incidencias: saludó Gustavo García “Jeringa” tras banderillear al quinto. Manizales. Martes, 5 de enero. Segunda de feria. Toros de Santa Bárbara (justos de presentación y de juego variado, los mejores el noble 2° y el 6°, que fue indultado) para el rejoneador Willy Rodríguez (saludo; silencio) y los diestros Cristóbal Pardo (oreja; palmas tras aviso) y Andrés Roca Rey (saludos; dos orejas simbólicas tras indulto; salida a hombros). Entrada: casi lleno.

Manizales. Miércoles 6 de enero. Tercer festejo de feria. Toros de Mondoñedo (con peligro, mansos y complicados, excepto el quinto que fue noble) para Sebastián Vargas (silencio; ovación), Guerrita Chico (ovacionado; vuelta) e Iván Fandiño (silencio tras dos avisos; ovación). Entrada: casi lleno. Incidencias: saludaron Emerson Pineda tras parear al segundo y John Jairo Suaza “Chiricuto” tras banderillear al sexto.

Manizales. Jueves 7 de enero. Cuarto festejo de feria. Toros de Dosgutiérrez (de presencia justa, mansos y complicados, en conjunto; el mejor el bravo cuarto) para el rejoneador Diego Ventura (ovación; dos orejas; salida a hombros) y los diestros Alejandro Talavante (silencio; pitos) y Sebastián Ritter (pitos tras tres avisos; silencio). Entrada: casi lleno. Incidencias: saludaron Juan José Trujillo tras banderillear al segundo y Carlos Garrido al sexto.

Manizales. Viernes 8 de enero. Quinto festejo de feria. Festival nocturno Virgen de la Macarena. Novillos de Ernesto Gutiérrez (de variada presentación y buen juego en conjunto, excepto el cuarto; el bravo tercero fue premiado con vuelta al ruedo) para el rejoneador Diego Ventura (oreja), Enrique Ponce (oreja), El Juli (dos orejas) Sebastián Castella (ovación), Manuel Libardo (ovación), Alejandro Talavante (dos orejas), y Santiago Gómez (silencio). Entrada: lleno de “No hay billetes”. Incidencias: al principio del festejo se paseó en procesión por el ruedo a la imagen de la Virgen de la Macarena, con la plaza solamente alumbrada por velas; saludaron Ricardo Santana y “El Popis” tras parear al segundo.

Manizales. Sábado 9 de enero. Sexto festejo de feria. Toros de Achury Viejo (bien presentados y de juego variado, los mejores el cuarto y el quinto) para El Cid (silencio; oreja), Sebastián Castella (silencio; dos orejas; salida en hombros) y Santiago Naranjo (silencio; silencio). Entrada: lleno. Incidencias: saludaron: Francisco Robles tras banderillear al cuarto y Jaime Mejía en el sexto.

Manizales. Domingo 10 de enero. Séptimo y último festejo de feria. Toros de Ernesto Gutiérrez (justos de presentación, cómodos, nobles y manejables, en conjunto; el encastado y noble primero fue premiado con la vuelta al ruedo, el peor fue el complicado sexto) para Enrique Ponce (dos orejas; saludos tras aviso; oreja) y El Juli, mano a mano, (oreja; dos orejas; ovación). Entrada: lleno de “No hay billetes”. Incidencias: saludaron tras banderillear Emerson Pineda en el primero, Jaime Devia y José Mª Soler en el segundo y Ricardo Santana y Jaime Devia en el sexto; Ponce y El Juli fueron obligados a saludar tras completarse el paseíllo, y ambos salieron a hombros junto al ganadero.

Las reseñas muestran, sin incluir el festival, que:
– 2 faenas fueron pitadas, 14 silenciadas, 7 ovacionadas y 2 premiadas con una vuelta al ruedo sin pasear trofeos.
– 1 diestro, Roca Rey, indultó un toro.
– 1 matador y 3 novilleros oyeron los tres avisos.
– En las corridas de toros se concedieron un total de 14 orejas, incluyendo las dos simbólicas, y ningunas en la novillada. Así fueron distribuidos los trofeos: Ponce y El Juli cortaron 3, Ventura, Castella y Roca Rey 2, y El Cid y Cristóbal Pardo 1. Aparte de esos trofeos, en el festival se cortaron 6 orejas más.
– 5 toreros abrieron la Puerta Grande: Ponce, El Juli , Castella, Roca Rey y Ventura.
– Con respecto a la asistencia a la plaza en la Monumental hubo llenos de “No hay billetes” en las corridas de los días 7 y 10 y en el festival, y casi se llenó el coso en las corridas de los días 5, 6 y 9, y hubo aproximadamente tres cuartas partes del aforo cubiertos en la novillada.

– Con referencia al ganado, tres encierros sobresalieron, los dos de Ernesto Gutiérrez, el del festival y el de la última corrida, más el de Achurry Viejo; 3, en conjunto, dieron mal juego, los de Mondoñedo y Dosgutiérrez, y el de los novillos de Salento; 1 toro fue indultado y 2 fueron premiados con una vuelta al ruedo.

Comentarios.
La novillada: extraño festejo en el que los tres novilleros oyeron tres avisos en un utrero
El 4 de enero en la novillada que abrió el abono Leonardo Campos “El Choni”, Guillermo Valencia y Leo Valadez lidiaron novillos de Salento, que estaban bien presentados pero que, en conjunto, fueron mansos, deslucidos y complicados.

De la novillada hay poco notable que resaltar, excepto mencionar que los tres principiantes en contados momentos mostraron trazos de buen toreo, siendo los más apreciados por el público los del mexicano Valadez, que saludó en el tercio en el sexto. En cambio en lo negativo esa tarde se dio la rareza de que por el mal uso de los aceros los tres toreros oyeron los tres avisos. Valencia los oyó en el segundo utrero, Valadez en el tercero y El Choni en el cuarto.

Incluyo aquí una observación personal, motivada al leer con gran sorpresa las crónicas de este festejo, pues en mis experiencias como profesional nunca fui testigo de nada igual, y hasta el presente, como un seguidor del toreo, tampoco he presenciado, oído, o leído nada en que se haga referencia a un hecho similar. Así que no me sorprendería que algunos de los aficionados presentes en este festejo, en el futuro, como algo muy particular, comentaran con otros aficionados que “en Manizales presencié una novillada en la que los tres novilleros oyeron los tres avisos”.

Primera corrida: Roca Rey indulta a un Santa Bárbara
Lo ocurrido en la novillada no desanimó al público para casi llenar el coso Monumental para ver actuar al rejoneador Willy Rodríguez y a los espadas Cristóbal Pardo y Andrés Roca Rey, que debutaba en Manizales. Lidiaron un justo de presencia encierro de Santa Bárbara, que dio un juego variado, siendo los mejores el noble segundo y el encastado y repetidor sexto, que fue indultado, mientras que el primero y el cuarto, el lote para rejones, fueron los más complicados. No se equivocaron los asistentes al coso pues presenciaron como el joven Roca Rey dio una gran tarde de toros, en la que indultó el excelente encastado y noble sexto ejemplar, y como Pardo, el diestro colombiano, actuó con lucimiento, cortando una oreja. Este diestro reaparecía en los ruedos después de hace tres años haber sobrevivido de un grave accidente.

Del máximo triunfador de la primera corrida Jorge Arturo Díaz escribió lo siguiente en Burldero.com:

Andrés Roca Rey, ha llegado a la fiesta como un vendaval… Torero de todo toro y de toda plaza. Tauromaquia larga cuajada de recursos sorprendentes para su edad, y matizada con opciones emocionales en cada caso. Canónico cuando se puede, bullidor cuando toca y alegre siempre. Sereno en el arrojo. Eficaz en la técnica. Preciso en la lidia. Parece además bendecido por la buena suerte. Hoy entró a la monumental, montera en mano y sin una mueca, ligó dos faenas de variedad y emoción. Delantales, verónicas, revoleras, espaldinas, faroles, caleserinas, chicuelinas, largas, cambios estatuarios por pecho y espalda, derechas en redondo, naturales en círculo, de rodillas y de pié, al derecho y al revés, forzados, firmas, arrucinas, luquesinas, molinetes, trincheras… mejor dicho todo el catálogo. Frente al tercero que vino a menos y ante el indultado sexto con el cual llevó la plaza al paroxismo, al pasodoble “Feria de Manizales” y a la gritería de ¡Torero, torero!

El colombiano Cristóbal Pardo paseó un trofeo del noble segundo astado. Lo toreó bien con el capote. Exponiendo mucho le puso tres buenos pares de banderillas, y con la muleta comenzó la faena de rodillas, y continuó de pié con series de naturales y derechazos, ejecutadas con entrega, mando y clase. Al firmar lo hecho con una buena estocada, cortó la primera oreja de la tarde. El público pidió una segunda, pero el presidente la denegó. Con el áspero quinto estuvo dominador y voluntarioso pero falló con los aceros. Fue ovacionado tras oír un aviso.

El rejoneador Willy Rodríguez, con un mal lote, dio una de cal y otra de arena, estando muy por encima del astado que abrió plaza, y al matarlo prontamente, tuvo que agradecer en los medios los fuertes aplausos del público. En cambio, con el más difícil cuarto no se entendió y fue silenciado tras pinchar varias veces.

Segunda corrida: un muy complicado encierro de Mondoñedo deslució el evento
Tal vez animados por los buenos resultados de la corrida del martes, en la cual Roca Rey indultó un astado, el miércoles los aficionados también casi llenaron la plaza para ver a los diestros colombianos Sebastián Vargas y Guerrita Chico y al español Iván Fandiño enfrentarse con toros de Mondoñedo. Uso el término “enfrentarse” porque presenciaron a esos tres veteranos diestros, con habilidad lidiadora, determinación y valor, jugarse la vida para torear, sin tener ocasiones para el lucimiento, a cinco astados que, ya de salida, mostraban peligro y lo desarrollaron aun más durante las faenas. Embestían defendiéndose, quedándose cortos y buscando lo que estaba detrás de los engaños. Eran animales más apropiados para el toreo antiguo, cuando se apreciaba y premiaba la buena lidia. Con este material, los tres espadas hicieron lo mejor que pudieron, y el público apreció sus esfuerzos, unas veces con aplausos y otras con respetuosos silencios. Una excepción del complicado encierro fue el quinto astado que, aunque descastado, embistió con nobleza, permitiendo a Guerrita Chico completar la mejor actuación de la tarde.

Guerrita Chico, después de parar al quinto astado, que salía suelto del capote, le dio unos lances por delantares. Con la muleta completó una faena que tuvo dos partes. La primera, efectuada en los medios, se compuso de series de pases por ambos lados, ejecutados con mando y firmeza. En la segunda parte, con el toro ya buscando las tablas, el toreo fue menos profundo, con manoletinas, desplantes y medios pases por alto de rodillas. Remató su labor con una estocada que necesitó de dos golpes de descabello. El premio fue de una vuelta al ruedo.

Tercera corrida: Diego Ventura salva la tarde.
En el festejo del jueves, el rejoneador Diego Ventura, que volvía a Manizales después de su triunfal actuación en la feria anterior, el diestro español Alejandro Talavante y el nacional Sebastián Ritter, que debutaba en esta plaza, lidiaron otro mal encierro como el de la tarde anterior, este con el hierro de la prestigiosa ganadería de Dosgutiérrez. De sus seis ejemplares, solo uno fue bravo y manejable, con el que Ventura salvó la tarde, al desorejarlo tras entusiasmar a un público que, como en las otras dos corridas anteriores, otra vez casi llenaba el coso.

De la lucida actuación del caballista esto comentó Alberto Lopera en Mundotro.com:
La casta y la afición del rejoneador Diego Ventura salvaron la tarde del naufragio total. Lo ejecutado en su segundo toro es admirable, pues sacar del letargo a doce mil pacientes aficionados no era fácil. Las farpas de salida en perfecta colocación animaron el cotarro mientras el toro era perfectamente sometido para lucir con las banderillas al quiebro en ese maravilloso caballo Oro… Toreo de costado, y la pirueta después de banderillear encendieron los tendidos. Y aún más con las cortas cuando salió Morante el mordelón, la plaza enloqueció. El certero rejón de muerte tuvo efecto a los cinco segundos, mientras los pañuelos con fuerza inusitada lograron el premio de las dos orejas. En el toro de apertura estuvo sensacional a pesar de las dificultades: embestida corta y siempre cruzada.

Esos fueron los únicos buenos momentos que sucedieron el grisáceo festejo, pues los toreros de a pie se estrellaron en sus actuaciones con sus problemáticos lotes. El maestro Talavante, con lo peor de lo malo, raramente en su caso, se le notó desganado y sin hacer el esfuerzo necesario para lidiar limpiamente y con habilidad a sus oponentes. Eso sí los remató con efectividad, siendo silenciado en el segundo de la tarde y pitado en el quinto. Ritter no tuvo un debut afortunado, pues no se entendió con su primero y al fallar repetidamente con los aceros, oyó los tres avisos, y en su segundo a pesar de estar valiente y voluntarioso para tener momentos lucidos, al matar tras pinchar fue silenciado.

Triunfal Festival Nocturno: un lleno de “No hay billetes” y seis orejas El tradicional festival nocturno, dado a beneficio del Hospital Infantil, celebrado el viernes, fue todo un éxito, tanto en lo económico como en lo artístico, ya que el coso se llenó hasta la bandera para ver actuar, con buenas reses de Ernesto Gutiérrez, a Diego Ventura, Enrique Ponce, El Juli, Sebastián Castella, Manuel Libardo, Alejandro Talavante y Santiago Gómez, quienes consiguieron sumar seis trofeos, de los cuales los diestros El Juli y Talavante se llevaron dos cada uno, saliendo a hombros, y Ponce y Ventura uno por cabeza. En cambio, el francés Castella y los diestros nacionales Libardo y Gómez no puntuaron. Ayudaron al éxito la nobleza, bravura y toreabilidad que tuvieron cuatro de los seis ejemplares del encierro, dándosele al tercero una vuelta al ruedo. En este espectáculo laico, hubo un prólogo de carácter religioso bastante emotivo, en el cual, como es costumbre, se paseó en procesión por el ruedo a la imagen de la Virgen de la Macarena, seguida por un cortejo que incluía a los toreros, con la plaza solamente alumbrada por velas.

En el festival el caballero Ventura se despidió de la feria añadiendo el trofeo que le cortó al bravo animal que abrió plaza a los dos que se había ganado en la corrida del jueves. Su actuación fue completa, luciéndose rejoneando con sus caballos Cigarrera, Oro, Ordóñez y Toronjo en una labor que hubiera merecido un doble trofeo pero al colocar un rejón de muerte trasero y desprendido, que necesitó del descabello, el premio se redujo a uno. Talavante también se despedía de la feria después de su pobre actuación en el festejo anterior. Hoy se vio al Talavante de siempre, toreando con mucha entrega, inspiración, torería y variedad y al matar con eficacia, se ganó el perdón de un entusiasta público al pasear un doble trofeo.

Ponce y El Juli, que cerrarán la feria el domingo enfrentándose en un mano a mano, y Castella, que toreará en el penúltimo festejo, en este festival hicieron la presentación en la feria, los dos españoles triunfando y el francés cumpliendo con mucha voluntad. Ponce, que volvía a Manizales después de estar varios años ausente, toreó al bondadoso animal con estética, templanza y maestría para completarle una lucida faena, y al rematarla de una estocada algo delantera, fue premiado con una oreja, pero no con la segunda que el respetable pedía con fuerza. Los dos apéndices sí los paseó El Juli, al ejecutar una pausada y ligada faena, en la que lo más sobresaliente fueron las series de naturales dados con mucho mando, y con la muleta barriendo la arena. Una buena estocada aseguró el triunfo. Castella, con el astado con menos opciones del encierro, que se vino a menos en el último tercio, estuvo porfión con la muleta y no bien con los aceros, al matar de un pinchazo hondo tras otros dos pinchazos. Fue ovacionado.

Los diestros colombianos Libardo y Gómez, tuvieron en común que esta actuación era la única oportunidad que tenían en la feria para hacerse notar ante la afición local. Sin embargo, ninguno pudo obtener el triunfo que necesita para ganarse una repetición en el futuro. Libardo estuvo mejor que su compañero y fue ovacionado, mientras que Gómez oyó silencio.

Cuarta corrida: se concedieron tres apéndices, dos a Castella y un uno a El Cid
El sábado hubo otro lleno en La Monumental, y van cinco, para presenciar el penúltimo festejo del ciclo ferial. El cartel lo formaban dos toreros veteranos, El Cid y Sebastián Castella y el diestro local Santiago Naranjo, que debutaba como matador en esta plaza. Se lidió un encierro de Achury Viejo, del que los ejemplares cuarto y quinto fueron los más manejables siendo arrastrados faltándoles algún apéndice, y los otros cuatro ofrecieron más o menos dificultades para su lidia. El diestro español cortó una oreja al cuarto y el francés desorejó al quinto, mientras que el colombiano fue silenciado.

El Cid abrió la tarde enfrentándose a un astado que llegó al último tercio falto de casta y fuerza. Con el capote lo saludó con templadas verónicas, seguidas por un bonito quite por delantales. Con la muleta se esforzó en sacarle faena sin conseguirlo, sufriendo una fuerte voltereta en el intento, de la que salió ileso, pero con la taleguilla rota. Continuó en la brecha haciendo una labor poco lucida y, al deshacerse del animal, oyó silencio. El maestro se desquitó con el cuarto, un astado manejable, aunque al principio embestía humillando poco. Con habilidad lo metió en la muleta, consiguiendo que el animal mejorara sus embestidas, para luego componerle una ligada faena, en la que sobresalieron unas series de largos y templados derechazos, rematando las tandas con pases de pechos de pitón a rabo. En conjunto, fue una faena hecha con poder, arte, y torería que fue de menos a más, y que al rematarla con una estocada que necesitó del descabello, fue premiada con una oreja de peso.

Castella se iba de la feria sin pena ni gloria, ya que ni en el festival ni lidiando al manso y complicado segundo astado de esta tarde, al que despachó de una estocada tras cuatro pinchazos, siendo silenciado, se pudo ver al torero que ha completado en el 2015 su mejor temporada europea, pero salió el encastado quinto cornúpeta y la cosa cambió para bien como, en parte, expresa Alberto Lopera en Mundotoro,com:

Sebastián Castella ratificó su primacía en el toreo con una faena pletórica de emociones en su segundo toro, un serio ejemplar con el hierro de Achury Viejo, encastado y con las complicaciones de los toros bravos. Muy suelto en los inicios de capa, fue paulatinamente sometido en la mágica muleta después de espeluznantes pases cambiados por la espalda en el centro del redondel. La plaza entera se entregó con los sonoros y continuos olés en las series por ambos pitones, muy templadas, terminando el diestro prácticamente metido en medio de los astifinos cuernos. Tan importante labor terminó con la mejor estocada de la feria de tan rápido efecto como rápidamente también, llegaron a sus manos las dos orejas que paseó triunfal.

Naranjo, el joven diestro local, no se acopló con el desclasado tercero, al que mató de pinchazo y estocada delantera. Oyó silencio. Con el que cerró plaza estuvo muy voluntarioso, teniendo algunos buenos momentos en la primera parte de la faena, pero al toro rajarse su labor no tuvo eco en los tendidos, y al matar de dos estocadas, el silencio de nuevo reinó en la plaza. En favor de este joven torero colombiano, como de otros de sus paisanos, se debe anotar que tienen la desventaja de codearse en las ferias colombianas con toreros notables que torean a menudo cuando ellos apenas han actuado ni de novillero ni de matador de toros.

Ultima corrida: Ponce y El Juli empatan a tres trofeos en el mano a mano Para la corrida del cierre de la feria había un gran ambiente para ver el mano a mano entre Enrique Ponce y El Juli, por lo que no extraña que en las taquillas se pusiera el cartel de “No hay billetes”. El dicho de “corrida de expectación, corrida de decepción” no se cumplió en este caso, sino todo lo contario, el festejo fue memorable, pues los dos maestros dieron una tarde de toros que los espectadores recordarán durante mucho tiempo. Los dos diestros no solamente hicieron exhibiciones toreando con su maestría y particular estilo, sino que también compitieron como si fueran principiantes intentando de abrirse paso. El resultado artístico del encontronazo fue fantástico, pues ambos espadas fueron premiados con tres trofeos, y al final del festejo, junto al ganadero, fueron paseado a hombros, oyendo clamorosos aplausos y los gritos de “toreros… toreros… toreros”. Para que esto sucediera contaron con la colaboración del buen encierro de Ernesto Gutiérrez, del cual cinco de sus astados fueron bonachones, nobles y toreables, sobresaliendo el que abrió plaza, al qué Ponce le completó la mejor faena de la tarde. En cambio, el descastado y endeble sexto no permitió que El Juli cerrara la tarde puntuando como había hecho en sus otros dos toros.

Ponce con el capote, con el buen toro que abrió plaza que repetía y embestía con nobleza, se lució en unas verónicas y en un quite por chicuelinas. Con la muleta la faena fue larga, compuesta por tandas tras tandas de derechazos y naturales. Conforme avanzaba la faena los pases eran más ligados dados con firmeza sin apenas moverse, a veces no se podía saber cuando un pase empezaba y el otro terminaba. Toreaba con majestad y gusto, y en varias ocasiones comenzó la serie de naturales con la muleta plegada. Después de unos elegantes y toreros adornos, al cobrar una perfecta estocada, de la que el toro rodó sin puntilla, se premió al torero con dos orejas y al toro con una vuelta al ruedo. Otra gran faena sse la completó al quinto, al que le cortó un apéndice, que pudieran haber sido dos si no hubiera pinchado antes de cobrar una estocada. Con el tercero, un animal con poca fuerza, tuvo que usar su técnica para lograr tener buenos momentos y, al matar de una estocada que necesitó del descabello, saludó en el tercio.

El Juli no esperó para responderle a Ponce, ya que le cortó una oreja al noble segundo astado, el primero de su lote. Con el capote lo lanceó con templanza y le ejecutó un quite por chicuelinas marca de la casa, bajando las manos como si estuvieran dando naturales. Comenzó la faena de muleta toreando por alto de rodillas. Luego continuó haciendo el toreo clásico, y concluyó con unas apretadas bernardinas. Cobró media estocada por lo que el premio se quedó en solo una oreja. Las dos se las cortó al cuarto, un astado menos fácil que su primero, al que le completó una faena a base de técnica y valor. Se pegó un arrimón asustando a la concurrencia por lo cerca que le pasaban los pitones. Agarró una estocada que le aseguró el doble trofeo, para así empatar con el diestro valenciano. Intentó conseguir aun más, pero con el garbanzo negro de toro que cerró el festejo, el puntuar le fue imposible. Aplausos.

Era una bella estampa ver como los dos diestros y el y ganadero firmaban el final de la feria, saliendo a hombros por la puerta de los triunfadores, lo que contrastaba con los tristes resultados de la novillada que inició el ciclo.

Premios
Completada la última corrida de la Feria del Café 2016 han sido otorgados varios galardones a la excelencia, que son los siguientes:
–Triunfador de la feria: a Enrique Ponce, premio “Catedral de Manizales”, dado por del Instituto de Cultura y Turismo de Manizales;
–Mejor faena: a Enrique Ponce por la faena ejecutada el 10 de enero al toro “Cigarrito” de Ernesto Gutiérrez, el trofeo “Voceador de Prensa” del periódico La Patria;
–Mejor estocada: a Enrique Ponce por la estocada ejecutada al primer toro de la última corrida, el trofeo “Peña Taurina La Espada”;
–Torero Revelación: a Andrés Roca Rey, premio de la Peña Universidad del Toro;
–Mejor encierro: a la ganadería Santa Bárbara, lidiada en el día 5 de enero, trofeo del Instituto de Cultura y Turismo de Manizales.
–Mejor Toro: a “Incógnito” de la ganadería de Santa Bárbara, lidiado en sexto lugar el día 5 de enero, que fue indultado por Andrés Roca Rey, trofeo del Instituto de Cultura y Turismo de Manizales.

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