Sergio Martín del CampoCronista Taurino

HOY HACE 20 AÑOS
Fallece Christian Montcouquiol, Nimeño II

Aquel 25 de noviembre de 1991 se bañó de negro. La fiesta brava mundial se ciñó una faja de luto. El gran espada francés Nimeño II había fallecido. Agobiado por estar, desde 1989, prácticamente incapacitado como consecuencias del percance terrible que le provocó “Pañolero”, burel quemado con la marca de Miura en Arles, Francia el 10 de septiembre del año acotado, decidió apuntar el cañón de una pistola en su humanidad y cortar de tajo su existencia en la cochera de su casa de campo en Caveirac, sur de Francia.

Christian fue hermano de Alain Montcouquiol, Nimeño I, de ahí el mote que adoptó de Nimeño II.

Debutó como novillero con varilargueros en Nimes, Francia, su país natal, el 17 de mayo de 1975. El haber externado sus facultades en aquella función, interesó a Manolo Chopera, empresario y apoderado de gran peso en la fiesta, sobre todo europea. Con ese respaldo, Nimeño II, por espacio de siete años, actuó bastante en España, Francia, Venezuela, México y Colombia.

Sin faltarle en su currículum novilleril las comparecencias en Sevilla y Madrid -23 de abril de 1977 y 8 de mayo de 1977 abriendo la Puerta Grande, respectivamente-, firma el contrato para ascender al escalafón mayor. La tarde pactada fue la del 28 de mayo del año ya subrayado; el coso, Nimes, siendo apadrinado por Ángel Teruel quien, ante la persona del fino diestro José Mari Manzanares, le cedió la lidia y muerte de “Elegante”, toro No. 60 de 490 kilos y procedente de los pastos de Torrestrella.

Con el doctorado en la espuerta, retorna a España para presentarse como matador el 30 de mayo, es decir, a dos días de su alternativa; fue en Barcelona y repitiendo el cartel de ésta, ahora con ganado de Matías Bernardos. La función le fue adversa ya que uno de los bureles de su lote le hiere de modo grave.

Nimeño II, baño de luto la fiesta. Torero espectacular que se convirtió en figura internacional.

Repuesto de aquel su primer percance de consideración, decide volar hasta nuestro continente. Aterriza específicamente en Venezuela para actuar en el anillo de Valencia el 29 de octubre al lado del local Curro Girón y del ibérico “Niño de la Capea” ante toros de Ernesto Gutiérrez.

Al año siguiente, el 4 de enero, va a Manizales, Colombia para hacer su presentación y honra la fecha con el corte de un auricular. Estaba decidido a convertirse en un torero internacional.

Vendría la afamada feria sevillana, y con el objeto de expresar su toreo ante la fina afición de la Real Maestranza retorna a la península para actuar el 21 de abril; alternó con “El Viti” y “Paquirri” estoqueando ganado de Osborne.

Por fin se le presentó la oportunidad de viajar a nuestra patria y ratificar su doctorado en el coso de Insurgentes. La ceremonia se efectuó el 28 de enero de 1979 llevando de padrino a Manolo Martínez y de testigo a Dámaso González; el toro del acto protocolario fue “Visitante”, del hierro de Tequisquiapan y quemado con el No. 60.

Ese mismo año, ahora el 21 de mayo, confirma la alternativa en Madrid. Rafael de Paula fue el padrino y Ángel Teruel el testigo; el toro fue “Garbancito” procedente de la dehesa de Luis Algarra.

Nimeño pisó prácticamente todos los cosos importantes de los países que viven la fiesta: Perú, Lima, 28 de octubre de 1979; Ecuador, Quito, 24 de noviembre de 1979; Portugal, Campo Pequeño, 7 de julio de 1982, a más de los cosos ya enumerados.

En los muros del patio de cuadrillas de la Plaza Monumental de Aguascalientes está incrustada una plaza metálica que da cuenta y recuerdo de la hazaña de haber cortado las orejas y los rabos a los toros de su lote.

Sus estadísticas internacionales son elevadas, de tomarse en cuenta; fue, por bastante, el diestro francés de mayor importancia hasta antes de aparecer en la fiesta Sebastián Castella.

Su toreo, fuera de finezas, fue más bien de facultades físicas, poder y suficiencia.

Torero completo, cubría el segundo tercio con pasmosa facilidad y no exento de espectacularidad.

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