Raúl García confirmó en Madrid en cartel de postín.

HOY HACE 64 AÑOS
Se presenta como novillero Raúl García

Sergio Martín del CampoCronista Taurino
Sergio Martín del Campo
Cronista Taurino

15 de junio de 1958: “Se presenta como novillero en El Toreo de Cuatro Caminos Raúl García”. (Martín del Campo Rodríguez Sergio, Tauroefemérides, la historia mundial de la fiesta comprimida en más de 4,700 fechas importantes, pág. 285. www.fcth.mx).

Fue registrado en las fojas civiles como Raúl García Rivera; se conoció mejor en el medio taurómaco como Raúl García, simplemente. Vio la luz primera en la Sultana del Norte el 12 de septiembre de 1936 e inició su eterno y divino sueño el 22 de enero de este año.

Con 22 años de edad, va a la Ciudad de México y logra entrar al cartel del 15 de junio de 1958 –como reza la efeméride- en El Toreo de Cuatro Caminos; entonces se escribe como su presentación en el rango novilleril en tratándose de la capital de lo que aún llamamos patria. Esa tarde alcanzó un éxito y selló la campaña, como recompensa, toreando en el coso cuatrocaminero hasta ocho tardes. Dentro de esas fechas, sobresale la del 3 de agosto, cuando traza sensacional faena a “Marquesito”, utrero pastado en los agostaderos de La Laguna.

Raúl García confirmó en Madrid en cartel de postín.
Raúl García confirmó en Madrid en cartel de postín.

Su inspiración fue otro coletudo: Gregorio García, su tío, de quien se decía que con solo verlo parir plaza pagaba el boleto y que, andando por la calle de civil, se distinguía que era torero. Era esa su percha.

Llena su carrera novilleril, regresando a Raúl, va a Morelia, Michoacán el 1° de febrero de 1959 a tomar la alternativa; se la otorgó Luis Procuna ante el testimonio de Gabriel España, que esa misma función también se doctoró en tauromaquia práctica; fue entonces que el “Berrendito de San juan” fungió como padrino por partida doble. El toro de la ceremonia fue anunciado como “Saladito” y estaba quemado con el glorioso hierro de Torrecilla.

A los dos años de ese ascenso, el 16 de abril de 1961, confirma la alternativa en la gran plaza de la “Ciudad de los Deportes”. Era la décima sexta corrida de la campaña y llevó de padrino a un misterioso espada: Fernando de los Reyes “El Callao” quien, ante la persona de Gabriel España, le cede el turno para que estoqueé a “Juguete”, toro proveniente de la vacada de la Viuda de Franco.

Su incursión en el extranjero resultó decorosa. Para 1964 viaja a España y logra contratarse en nueve tardes; dos años después, en 1966, retorna a esas tierras y se viste de luces en cinco funciones; esto con el respaldo de Manolo Chopera, importante e influyente empresario de allá. Dentro de esas corridas se cuenta la de su confirmación en la Monumental madrileña; se dio este caso el 26 de mayo con un cartel formidable: tuvo de padrino a Paco Camino y de testigo a Manuel Benítez “El Cordobés”; aquel le cedió la muerte de “Camillero”, burel quemado con la marca de Francisco Galache.

Su trayectoria en Europa la continuó en 1967, compareciendo en Portugal, tierra que le registró en seis corridas. Para 1970 regresa a suelos lusitanos y reedita el número de festejos, así como dos en España.

De sus tardes exitosas en el edificio mayor de México, se cuentan dos indultos. El primero lo sella el 31 de enero de 1965, durante la octava corrida de la campaña, cuando se cruza sobre el albero con “Comanche”, toro bravo y noble desembarcado por cortesía de los patrones de Santo Domingo, y el segundo el 19 de marzo de 1967, torteando estupendamente a “Guadalupano”, toro procedente de la vacada de Las Huertas; esto en lo que fue la décima primera corrida de la temporada. Tal palmarés le sitúa, al lado de Curro Rivera, como uno de los diestros que han logrado más indultos en el coso de Insurgentes.

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