LA SIMILITUD DEL 28 DE AGOSTO DE 1941 Y LA PASADA CORRIDA FEMENIL.

DESPUÉS DE ver la pasada femenil, y milagrosa, corrida en la plaza que arrastra el nombre de nuestro país, recordábamos que en el año de 1941, el jueves 28 de agosto, algo semejante sucedió en el viejo y desaparecido Toreo de la colonia Condesa. Heridos al por mayor y como colmo era de selección, con seis novilleros, cinco se fueron al “taller de reparaciones”… y hubo más. Recordémoslo.

SI EL domingo pasado resultaron heridos, entre lastimados y corneados, Karla de los Ángeles, que sorprendentemente alcanzó a doctorarse antes de resultar con dos leves heridas, en su muslo derecho y en un glúteo, agreguemos a varios monosabios y hasta a un aficionado siempre col(oc)ado en el callejón. En la anterior referida tarde la novillada, anunciada como de Quiriceo, cercana a los 600 kilos, mandaron a la enfermería a cinco de los actuantes, a Ignacio Cruz Ortega, a Luis de la Sota, a Rubén Ramírez, a Julio Calleja y a Santiago Vega, solo se salvó Lorenzo Cortez, además se les agregaron los banderilleros Miguel Gallardo y Genaro Martínez, el montado Bernardo Bustamante y el monosabio Paco Bravo. Como si faltase algo brincó el aspirante a novillero Ignacio Macías que también se fue al taller de hojalatería, sin omitir a un espectador que en el tendido se sintió mal, el festejo, a humanitaria petición del publico, se suspendió en su ecuador.

POR AQUELLOS años los trucos tan de moda hoy en día para engordar al ganado no existían, los esteroides anabólicos, los que artificialmente desarrollan masa, ni en sueños, esto nos da por resultado concreto que para sumar los 600 kilos lucidos aquel 28 de agosto de 1941, se requirieron que pastaran en sus potreros durante seis años, lo de la famosa frase ya “invisible”, de “cinco hierbas”, cinco años comiendo, cinco años de edad, la adultez en su apogeo y a estos se les agregó un año más como ya lo vimos… Nos Vemos.

Entradas relacionadas

Deja un comentario