PUEBLA: ASUNTO EL RELICARIO / OTRO QUE YA NO VUELVE

Tres eventos que se puede decir cumplidores y nada más, fue lo que armaron en los días de la feria poblana el ganadero Viezcas y su equipo, gestionando por esta vez como empresa en El Relicario.

Se presentaron tres carteles con nombres de toreros de primera a quienes les echaron toros de tercera, no compares Xajay con San José por ejemplo. Retrasos injustificables, orejas de pipiripao y otros asegunes criticables que forman una lista y poca gente en el tendido es el sumario.

Pero bueno, cumplieron a secas con lo ofrecido, esta vez no se rajaron como lo hicieron en ocasión anterior y ya está.

No había gente del toro en la plaza, poca gente conocida dicen algunos auténticos aficionados que estuvieron presentes durante el programita de tres funciones. Público feriero compuso la audiencia, que llega a la plaza en onda desmadre para seguir chupando hasta que el cuerpo aguante. En las gradas chamacos y chamacas borrachos consumiendo bebidas alcohólicas que corren a tuti pley por el tendido en botella cerrada, frente al chipo de la autoridad complaciente en violación flagrante al reglamento:

(CODIGO REGLAMENTARIO PARA EL MUNICIPIO DE PUEBLA Artículo 509.- En los tendidos de las Plazas de Toros, queda prohibida la introducción y venta de bebidas alcohólicas,…)

El ambiente de cantina prevaleciente y fallas de principio en la organización, ni novillada ni toreros poblanos entre otras cosas, motivaron que no solo los aficionados que cada día son menos en Puebla, también el público en general se mantuviera fuera de El Relicario. De familias nada desde luego.

Me late que estos cuates ya no vuelven. A simple vista y con ciertos datos aquilatados, se aprecia que la gestión de estos que se ostentaron como empresa de la plaza El Relicario sin serlo, huele a petardo, pérdidas vaya.

Veamos por qué: De buena fuente se conoce que del total de boletos puestos a la venta, sumadas las tres corridas, no se vendió ni la mitad (algo más de 5,400 de 12,000), y con carteles caros… en la madre.

Toreros caros más renta cara, más el ayuntamiento, más permisos, alguien dijo que hasta la luz le cobraron, más acondicionar la plaza que no está en muy buen estado que digamos y súmele y súmele. Se echaron encima robusta papeleta.

El joven Viezcas se tragó el cuento nacido del nefasto Pepe Huerta quien convirtió el coso en cantina, de que el horario de viernes a las 8 de la noche es para hincharse de billetes. A costa de que los poblanos, chamacos la mayoría, se emborrachen. Con la venta ilegal de alcohol dentro de la plaza como carta ganadora el empresario jugó su baza.

Pero ándale, que de entrada insaciables funcionarios del estado le asestaron tremebundo golletazo con la renta desproporcionada, a cambio de darle chance de usar a ratos El Relicario.

No se enteró que las fechas de la feria de mayo suelen ser de mal clima, no se fijó que El Relicario ya no está techado, pasó por alto que el público poblano cada vez está mas alejado de la fiesta y que pocos saben quien es Saldívar o El Zotoluco, no supo que no le dejan fijar anuncios en la ciudad, que no puede negociar ni exclusivas ni publicidad fija, no puede disponer de los locales de la plaza ni que el regalito está lleno de trabas y poco para defenderse.

Evidentemente su intención no ha sido el bienestar de la fiesta brava poblana; vino a Puebla buscando la ganancia a la gacha. Y así le fue.

Y con otra, nadie le dijo que con él suman 8 los aventureros que han creído que El Relicario es botín de corsarios y han acabado haciendo la graciosa.

Por eso digo que Roberto Viezcas es otro que ya no vuelve.

…remato En Los Medios

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